Cirujanos volvió a la victoria, ¡si señor! 7-3 al ex-puntero San Jorge que más que unos santos, eran el anticristo del fútbol.En un partido muy friccionado y áspero, donde el equipo que tenia tatuado el 666 en cada uno de sus jugadores buscó ensuciarlo todo el tiempo, los doctores del fútbol sacaron a relucir lo mejor de cada uno. Con mucha garra, una defensa sólida y la contundencia de Nico (autor de 7 de los 7 goles je) nos fuimos al descanso con un 3-3 inmerecido (porque los otros no hicieron nada para merecer los 3 goles).
El segundo tiempo fue un monólogo de patadas y cruces abajo y arriba. Los árbitros se mostraron bastante permisivos (en especial uno, que lo vi con miedo de sacarle tarjeta a los rivales....) pero nos las ingeniamos para mantener la valla invicta (muy buena tarea de Pablo) y meter 4 goles más para el final de 7-3.
Ahora, hablando del tema que no puedo obviar: al final del partido se produjo una pequeña pelea. Eso fue consecuencia del estilo de juego del otro equipo, que vino a ensuciar la cancha, a embarrar el juego, a pegar, a jugar desleal, a patear sin pelota, a tirar del pelo (actitud de macho eh...), a "sacarse las frustraciones", esto no puede seguir así. Nosotros vamos a divertirnos, a jugar, a competir sanamente y a ganar. Pero da mucha bronca que hayan 4 o 5 imbéciles que lo único que hacen es provocar, porque no se les cae una idea ni tienen un poquito de sentido de lo que es el deporte. Se deberían tomar medidas disciplinarias y erradicarlos del ambiente del fútbol. Porque lo que hagan de sus vidas privadas, no nos interesa. Sí nos interesa lo que hacen en la cancha cuando juegan contra nosotros. Ensucian el buen nombre del deporte y digamoslo, te sacan ganas de seguir jugando en un ambiente así hostil.
Por supuesto que el fútbol es un deporte de contacto y de roce, pero todo tiene un límite. Aunque se ve que hay mentes que tienen los límites mucho más chicos, como para comprender eso...
Ganamos, nos llevamos los 2 puntos, tenemos 4 sobre 8 y salimos de una mini-racha de 2 derrotas seguidas. Todavía queda un largo, largo camino.

